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domingo, 29 de diciembre de 2013

El caballero sin rostro de Santo Domingo de Bonaval


Fernán Caao de Cordido, el caballero sin rostro
 
 
Seguimos en Galicia, una soleada mañana de verano; qué diferente se ve Santiago de Compostela en un día así, sin lluvia, sin estudiantes... eso sí, con muchos turistas y un gran ambiente por las calles.  Yo me dirigía a un sitio no muy concurrido, el Convento de Santo Domingo de Bonaval, no lejos del centro pero algo distante de los recorridos turísticos habituales.
Se trata de un impresionante conjunto que hoy está dedicado a Museo del Pueblo Gallego  y que alberga además en una de las capillas de su Iglesia el Panteón de Gallegos Ilustres, donde se encuentra, entre otros, el mausoleo de la mismísima Rosalía de Castro.

La iglesia conventual es amplia y alberga un conjunto de monumentos funerarios fuera de serie, pertenecientes al siglo XIV y XV.
Así que quedé maravillado de todo lo que allí encontré y recomiendo a los que vayáis a Santiago visitar este lugar.
De entre los caballeros “dormidos” que allí se encuentran hoy quiero comentar uno:
Don Fernán Caao de Cordido ,“O vello” (el viejo)


Se trata de una escultura en granito probablemente de una fecha cercana al 1380, en la que aparece representado un caballero con la misma indumentaria que Fernán Pérez de Andrade  y Juan Freyre de Andrade, a los que hemos visto en la Iglesia de San Francisco de Betanzos. Nuestro caballero fue contemporáneo a estos Andrade, falleciendo en el año 1399 o poco después.
Sin embargo, su escultura y al igual que ocurriera con la de Fernán Pérez y Juan Freyre de Andrade debió esculpirse bastante antes, en vida del caballero.

De hecho la escultura de Fernán Caao de Cordido, “o vello”, proviene sin duda del mismo taller y podría ser incluso anterior a las de los Andrade o simplemente pudiera ser que las condiciones de humedad de la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval hayan hecho que la de Fernán Caao llegue en peor estado a nuestros días.
En cualquier caso un dato a tener en cuenta es el hecho de que Fernán Caao de Cordido, escudero del Arzobispo de Santiago de Compostela, compró dos arcos sepulcrales y el sepulcro que había en uno de ellos, para enterramiento suyo y de su esposa, Dominga Parceira, en el año 1377.  

La talla que él mandó hacer está realizada en granito, y llama la atención el grado de deterioro que muestra por el paso de tiempo y la humedad
 
El caballero viste una jaqueta larga holgada, no ceñida, que llega hasta medio muslo, rematada por un festoneado decorativo a este nivel; va abotonada por delante y sus mangas son largas y anchas a nivel del codo.
Protege sus manos con guanteletes
En su mano derecha agarra un puñal, mientras sostiene su espada con la izquierda, envainada y con el tahalí enrollado en la vaina.
 
Cubre la cabeza con un bacinete apuntado, en el que aparecen los enganches  laterales para la vista o visor. Al asomarnos al ver su rostro podemos ver que no quedan apenas restos del mismo como consecuencia del desgaste del granito.
Del bacinete  pende un camal de malla cubierto o forrado por un tejido rematado decorativamente.
A propósito del bacinete quiero mostraros dos fotografías del bacinete que se conserva en el Museo Provincial de Burgos y responde al tipo de bacinete con visor y camal de malla.
Bacinete del Museo Provincial de Burgos

El caballero cubre las piernas y pies  con quijotes, rodilleras, grebas y escarpines.

Conclusión:
Así que nuevamente nos encontramos con un caballero gallego armado y protegido según una de las modas del último tercio del siglo XIV, (entre los años 1370 y 1390), con jaqueta larga, bacinete apuntado, protecciones para piernas y guanteletes.
Pero el tiempo pasa y llegarían nuevas modas que pronto veremos.

Espero que os haya gustado y no dejéis de visitar este conjunto monumental, si tenéis ocasión.
 
Para saber más:

-       ERIAS MARTINEZ, Alfredo, Debuxos de Galicia V. Cabaleiros , BRIGA Edicions, Betanzos (A Coruña)

-       PARDO VILLAR, Aureliano, “Los Dominicos en Santiago (apuntes históricos)” en Cuadernos de Estudios Gallegos, Anejo VIII, Santiago de Compostela, 1953.



-       SANZ de BREMOND, MC, La jaqueta, xaqueta, xaquetilla


-       SANCHEZ AMEIJEIRAS, Rocio, “El arnés y el armamento del caballero medieval gallego. 1350-1450” Acta Historica et Archaeologica Mediaevalia, n 10 (1989), pp. 427-436


 

 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Anatomía de la armadura de un caballero


Anatomía de la armadura de un caballero, de Salamanca.
 
 
 Diego de Santiestevan, Iglesia de San Martín (Salamanca)
 
En la céntrica Iglesia de San Martín,  en la bella ciudad de Salamanca, se encuentra la escultura de este caballero. Un friso gótico nos recuerda de quien se trata:
“Aquí yace el honrado cavallero Diego de Santiestevan… anno  1483”
La escultura está realizada en una piedra de color gris y nos muestra el equipamiento de guerra de un caballero durante el reinado de los Reyes Católicos.
Durante esta época nos encontramos con unos modelos de armaduras bastante homogéneos en toda la Península, existiendo gran número de esculturas de caballeros, todas ellas muy interesantes.
La del caballero Diego de Santiestevan recoge lo más relevante de los elementos que podemos encontrar en una armadura de la época de la última Guerra de Granada (1482-1492).
Aprovecho la fotografía de este caballero para realizar un depiece anatómico de su armadura, que espero que sea ilustrativo.
Esquema de las partes de la armadura de Don Diego 
 
Se trata de una armadura completa con protecciones para piernas, brazos, tórax y abdomen.
La coraza anterior está formada por el  peto y el sobrepeto, la tipología es de los que suelen estar unidos por un remache en la parte superior, en este caso no visible por el nudo de la capa.
La lóriga de cota de malla puede observarse a nivel del cuello, por encima de los brazales y asomando bajo la armadura formando un faldellín de cota de malla que llega por encima del medio muslo. Presenta un “doble” faldellín como ya hemos visto en otros ejemplos, debido a que de la propia sobrebarriga podía pender una protección supletoria de cota de malla.

El caballero no parece llevar hombreras en la armadura, lo cual es bastante frecuente en las armaduras peninsulares de este periodo. 
Interesante ejemplo el de esta escultura que viene a resumir la esencia de la armadura peninsular en el último tercio del siglo XV.
Espero que os haya gustado.
 Para saber más:
Podéis revisar la entrada sobre la armadura del siglo XV:

 

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad


Feliz Navidad
Epifanía. (Armario de las Reliquias, año 1495-1496) Catedral de Burgos

Hace apenas dos meses que comencé este blog con gran ilusión; el tiempo ha pasado volando, y ya estamos en Navidad y casi al comienzo de un Nuevo Año.
Para mí el balance de esta experiencia ha sido muy positivo, he recibido el apoyo y la ayuda de familiares y amigos; también he conocido a muchas  personas igualmente interesadas por estos temas de Historia, cuyos comentarios han sido un agradable estímulo para continuar.
He ampliado mi visión y mis conocimientos sobre la vestimenta en la Edad Media. 
Y sobre todo, he descubierto y experimentado por mí mismo algo que intuía cuando sentía la necesidad de comenzar este blog, que es: la oportunidad que ofrece internet para poder compartir conocimientos con los demás y para aprender de otras personas con las mismas inquietudes.

Por eso:
Gracias a todos los que me habéis apoyado y ayudado al iniciar esta andadura, y a todos los que os habéis acercado a estas páginas buscando saber algo más sobre aquellos caballeros del pasado.

 

 

 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Caballeros nazaríes en la Catedral de Burgos


Caballeros del Reino de Castilla y León y del Reino de Granada (1340-1350)
  
 
 Capilla de Santa Catalina (Catedral de Burgos)
 

Es bien conocido que el Reino de Granada se consolidó en sus inicios gracias al vasallaje que el fundador de la dinastía nazarí Muhammad ben Yusuf ben Nasir (Al-ahmar) prestó al Rey Don Fernando III el Santo en Abril del año 1246.

Este vasallaje fue estrictamente cumplido, conforme a los usos feudales, desde esta fecha hasta la muerte del Rey Fernando el Santo, el 30 de Mayo de 1252. Mientras que el Rey granadino evitó su cumplimiento durante el reinado de su hijo Alfonso X.

El acto de vasallaje en sí mismo tenía unas determinadas fórmulas cortesanas que se habían venido repitiendo desde la Alta Edad Media hasta adquirir unas características de auténtico contrato, aunque no exento por ello de sus gestos ceremoniales.

La catedral de Burgos, comenzada durante el reinado de Fernando III, guarda en la capilla de Santa Catalina, santa de su devoción, una posible referencia directa a este acto.

Esta Capilla fue comenzada en el año 1317, y tras su construcción fue utilizada como Sala Capitular. La pieza que nos interesa reseñar son los capiteles de arranque de la tracería gótica de la bóveda, en los cuales se representan escenas que hasta ahora han sido calificadas sin más como “escenas cortesanas” con figuras de luchas entre caballeros y leones o dragones, damas entre caballeros, etc...

Llama especialmente la atención la primera figura de la izquierda donde aparece representado un Rey en su solio ( junto con su corte ), mientras que un personaje acompañado de un cortejo, con vestimentas hispano musulmanas, besa la mano del Rey.

En mi opinión esta imagen podría representar el acto de vasallaje que realizó el Rey Al-ahmar ante Fernando III el Santo, encontrándonos , por tanto, ante una escena cargada de un gran simbolismo dentro de la corte castellana.

 
Al analizar el vestuario y panoplia de los representados con dignidad de reyes y de sus cortesanos se observa como sus vestiduras y armas son un reflejo bastante fidedigno de las moda en los círculos palatinos tanto en el Reino de Castilla como en el Reino de Granada en el segundo tercio del siglo XIV.

No deja de ser además significativo que en tiempos en los que el Reino de Granada campaba libre de la tutela castellana se quisiera recordar de manera especial aquel acto primero de vasallaje, éxito diplomático de don Fernando y que señalaría durante buena parte de la Baja Edad Media el horizonte o meta a conseguir por los Reyes de Castilla y León, el mantenimiento de dicha situación.
 
Aunque la construcción de la capilla se inició en el año 1317, las esculturas de los capiteles de arranques de los arcos son claramente posteriores.
Concretamente y basándome en el vestuario de los personajes podrían datarse alrededor del 1350 aproximadamente. (década 1340-50)

El discurso iconográfico cuadra con la biografía y la vida de acción, que contra el Reino de Granada, desarrolló el Rey de Castilla Alfonso XI. Éste moriría de peste negra durante el sitio de Gibraltar en el año 1350, pero consiguió importantes victorias contra los granadinos y sus aliados (los benimerines) en la batalla del Salado (año 1340); victoria que desencadenó la definitiva salida de los benimerines de la Península.

 Caballeros granadinos:

Aparecen en la escena, cuatro caballeros nazaríes.

El primero, al que podemos identificar como el Rey, va vestido con una túnica larga cerrada de color azul, con mangas anchas y con ribetes dorados. Cubre su cuello y cabeza con una prenda que deja sólo al descubierto la cara, mientras que sobre ella se dispone en la cabeza un turbante de otro color.
 

Capilla de Santa Catalina (Catedral de Burgos)
 
El Rey se inclina y besa la mano del Rey de Castilla declarándose de esta manera su vasallo, con las obligaciones que esto implicaba durante la Edad Media, auxiliar a su señor con tropas en caso de guerra, acudir a las Cortes...

Lleva pendiente de un tahalí una espada de hoja recta, con pequeños gavilanes curvados hacia dentro y pomo esférico rematado en punta. Casi sin lugar a dudas se trata de la representación de  una espada “jineta” nazarí.

El Rey va acompañado de tres cortesanos que visten de igual manera que él, aunque en diferentes colores, además se aprecia como llevan sayas de mangas ajustadas que sobresalen bajo las anchas mangas de las túnicas. Uno lleva la espada pendiente de un tahalí, mientras que dos la llevan en las manos con el tahalí enrollado alrededor de la vaina, de una manera similar a como lo hacían en los reinos cristianos.

Caballeros castellanos:

Todos los caballeros cristianos llevan sayas con mangas ajustadas y abotonadas.
La forma del cuello de las sayas sugiere que podrían ser aproximadamente de antes de 1350.

El Rey lleva la corona, y sobre la saya viste un pellizón: prenda larga hasta los pies, de corte sencillo, rica y de mangas anchas.
Sobre el pellizón lleva un manto de color rojo.
 

El caballero de amarillo lleva sobre la saya lo que pudiera ser otra saya corta o una cota (algunos autores consideran ambas prendas sinónimas o incluso sinónimas de la aljuba o de la almexía). También lleva un manto sobre los hombros.
El caballero de azul lleva encima de la saya una aljuba (la manga es corta y se ensancha a la altura del codo); las aljubas podían ir con cinturón, como en este caso en que va ceñido a la cintura, y hacia 1345 iría por debajo de las caderas.
Este caballero lleva una maza de guerra en su mano derecha.
 
 
Agradecimientos:

Supongo que os habréis percatado de la propiedad y la seguridad con que se nombran y describen los ropajes de estos caballeros castellanos así como sus fechas de uso; pues bien, esto ha sido posible gracias al asesoramiento directo por parte de Consuelo (Hencinarys), a la que agradezco la ayuda y las indicaciones precisas para poder transmitíroslo con el detalle que estas esculturas se merecen.
 
Para saber más:

viernes, 13 de diciembre de 2013

Juan Freire de Andrade, un caballero del último tercio del siglo XIV


Juan Freire de Andrade.
Iglesia de San Francisco (Betanzos)
 
 

 

 
En la penumbra de la Iglesia de San Francisco, en Betanzos, entre todos sobresale la figura de este caballero.


 
Juan Freire de Andrade fue uno de los hermanos mayores del famoso Fernán Pérez de Andrade "O Boo". No conocemos ningún dato apenas de su biografía; fue el padre de Pedro Fernánde de Andrade, que heredó los títulos y propiedades de su tío Fernán Pérez de Andrade al fallecer éste sin descendiente varón.

Su escultura funeraria, tallada en granito, muestra la misma tipología que la de su hermano y puede pensarse que de hecho ambas esculturas fueran realizadas en las mismas fechas y por el mismo escultor o taller de escultura.

 
Su vestimenta

Jaqueta:

Nos encontramos con uno de los escasos ejemplos de escultura de caballero vestido con una jaqueta larga.

La jaqueta es una prenda para vestir por encima de otras ropas o como en este caso por encima de protecciones defensivas, tales como la cota de malla y otras prendas defensivas tales como cotas de placas o jaques.

Le cubre desde el cuello hasta la parte superior de la rodilla y es abierta por delante, abotonada con gran número de llamativos botones.

 
De mangas largas, estrechadas en los puños y anchas en los codos, esta pieza estaría pensada para poder albergar, en caso de que así fuera, en su interior las protecciones para los brazos, incluso los codales.

Presenta una banda, cosida a la prenda, y que cruza al caballero desde su hombro derecho hacia la cadera izquierda. Probablemente se trate de una representación de la Orden de la Banda a la que pertenecían varios miembros dela familia Andrade.


Lóriga de cota de malla:
 

Bajo esta prenda sólo podemos estar seguros de que llevaba una lóriga de cota de malla de gran longitud y asimismo de manga larga.

La lóriga llega casi hasta las rodillas, y apenas sobresale por debajo de la jaqueta, bajo la lóriga debía llevar algún tipo de gambesón acolchado.

Bajo las mangas de la jaqueta vemos igualmente asomar las mangas de cota de malla.

Piezas de metal para las piernas:

Las piernas se cubren con quijotes para los muslos, rodilleras y grebas completas.

No parece llevar escarpines para los pies, sino un calzado sencillo.

 

Guanteletes:
 

Cubre sus manos con unos guantaletes metálicos, y al igual que ocurría con su hermano lleva un estilete en el tercer dedo de la mano derecha.

Bacinete y camal:

Cubre su cabeza con un bacinete apuntado, con dos bisagras laterales en las que engarzar el visor o vista del casco.


Del casco pende un camal de cota de malla que está cubierto por un tejido acolchado que sigue la misma disposición de la jaqueta y que presenta también una banda decorativa de derecha a izquierda del caballero.

El camal presenta junto a la cara del caballero y en su parte inferior un tejido diferente, posiblemente piel, al igual que el remate inferior de la jaqueta.

Armas:

Sólo porta un puñal junto a su costado derecho.

Conclusión:

Estamos, por lo tanto, ante un caballero de la nobleza gallega, fechado entre los años 1370 a 1390, vistiendo el equipo de guerra de aquella época.
 
Una imagen vale más que mil palabras:

Revisando imágenes de esta época que nos puedan dar una idea aproximada del colorido de los ropajes de aquella época he encontrado una fuente poco común; se trata de la Colección de manuscritos medievales hebreos de Dávid Kaufmann que se conservan en la Colección Oriental de la Biblioteca de la Academia Húngara de las Ciencias.


Entre las obras que guarda encontramos una realmente singular, el Hagadá MS A 422. Se trata de un manuscrito sefardí hebreo, compuesto en Cataluña en el último tercio del siglo XIV, en el que aparecen ilustraciones a color donde se representa ropajes de los caballeros de esta época, como en la ilustración que se puede ver a continuación.

 
´
        Imagen por cortesía de la Biblioteca de la Academia Húngara de las Ciencias
                   Courtesy of the Library of the Hungarian Academy of Sciences
                        http://kaufmann.mtak.hu/es/ms422/ms422-058r.htm
                        http://kaufmann.mtak.hu/es/ms422/ms422-coll1.htm

 
En esta ilustración podemos ver a la perfección la indumentaria de los caballeros, donde se aprecian algunos con jaquetas, y el uso de dos tipos de casco, el bacinete (el más frecuente) y un tipo de capacete con alas.
También podemos observar como no todos los caballeros con bacinete llevaban el visor o vista para proteger la cara.
 

Otra fuente imprescindible para conocer este tipo de indumentaria la constituye la obra de Jaume Serra: La resurrección, custodiada en el Museo de Zaragoza y realizada entre los años 1381-82.

                                      La Resurrección de Jaume Serra, 1381-1382
                                              http://www.museodezaragoza.es/
 
En esta obra podemos observar el mismo tipo de jaqueta en uno de los soldados a los pies de Cristo (a la derecha del observador), salvo que en este caso la jaqueta va ceñida a la cintura; también se puede observar como el camal de malla iba cubierto con un tejido de color azul y los ribetes en color rojo.
Lleva un bacinete apuntado con el visor en "pico de gorrión".
Un ejemplo de este tipo de casco se puede consultar en el siguiente enlace:
http://www.pinterest.com/pin/470555861035972605/
 
Espero que os haya resultado interesante este repaso a la moda y manera de armarse de un caballero del último tercio del siglo XIV, cuando tantos cambios estaban ya gestándose en los grandes centros productores armeros de Europa; aunque todavía el final del siglo XIV tiene mucho que decirnos.

Por otro lado, podemos ver como la moda militar y la civil se complementan e influyen mutuamente.


Podéis leer más sobre el tema en:
http://opusincertumhispanicus.blogspot.com.es/2013/03/la-jaqueta-xaqueta-xaquetilla.HTML

PLATERO, Arantxa, MORENO, Mónica, Panorama de la indumentaria en los siglos XIII y XIV. Del pellote a la jaqueta, AKOBE restauración y conservación de bienes culturales, 2006 (7)
http://www.catedralvitoria.com/pdfs/publicaciones/30_07_12pellote.pdf
 

jueves, 5 de diciembre de 2013

Caballeros medievales con brigantina hacia el 1500


Un tiempo después de volver de Burgos (y quedar impresionado por la escultura de Don Juan de Padilla ), haciendo una búsqueda de pintura gótica en internet me encontré con esta pintura.

No me lo podía creer, eran prácticamente los mismos ropajes, complementos y elementos defensivos que los de Don Juan.
 
                              Pintura del Museo de Lleida, fotografía obtenida de Wikimedia Commons

El cuadro:

Miracle de la Mare de Déu del Roser i el cavaller de Colònia

Se trata de una pintura sobre tabla, que se conserva en el Museo de Lleida, se cree que su autor podría ser Joan Pau Guardiola y que podría haber sido realizada entre los años 1500-1510, formando parte de un retablo de origen desconocido, pero del que se conserva otra tabla en el Museo Cau Ferrat de Sitges, precisamente la que representa a la “ Madre de Dios del Rosario”.

Los personajes:

Aparecen cuatro personajes en el cuadro.

Primer caballero:

El primer caballero, a la derecha del espectador, es un joven de larga melena al estilo del corte de pelo que se estilaba a finales del siglo XV y principio del XVI.
Viste un lujoso ropón, abierto por delante, un rico collar y un tahalí de cuero le cruza el pecho desde el hombro derecho, para sujetar una espada de la que podemos ver un arriaz curvo dorado y parte de una patilla dorada.
Las manos las lleva con guantes blancos y sostiene un rosario entre ellas.
Sobre el ropón lleva un manto.
También se puede ver un rico borceguí de piel blanca, decorado o “labrado”.


Segundo caballero:

El segundo caballero es un joven que va vestido de la siguiente manera:
                              Caballero con brigantina, cerca del 1500
http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AJoan_Pau_Guardiola-Miracle_de_la_Mare_de_D%C3%A9u_del_Roser_i_el_cavaller_de_Col%C3%B2nia-_Museu_de_Lleida.jpg


En la cabeza lleva un gorro, de color rojo, que nos recuerda a los que podemos ver en algunas esculturas cercanas al 1500.
Viste un jubón verde con cuello rígido o collar pequeño, de mangas ajustadas; era la prenda sobre la que vestir la cota de malla.
Bajo el jubón a nivel del cuello se aprecian los pliegues de la camisa interior.
Sobre el jubón lleva una lóriga de cota de malla de mangas cortas y que le llega por encima de medio muslo; los bordes de las mangas y de su parte inferior están realizados con varias hileras de anillas doradas.
Cubre sus piernas con calzas verdes.
Sobre la cota de malla viste una lujosa brigantina, toda ella de color dorada, y con claveteado igualmente dorado; como suele ser habitual esta prenda no lleva mangas y cubre como un chaleco hasta la cadera. Se abre por delante y se abrocha mediante correas de cuero con motivos dorados.

En los brazos a nivel de los codos podemos observar que lleva una codera de metal, parte de la armadura de brazos para proteger el codo, no es inusual ver en otros cuadros como los caballeros podían usar piezas sueltas de armadura según conveniencia.

En cualquier caso se trata en este caso de un codal lujosamente decorado, y seguramente específicamente realizado o preparado para vestirlo de esta manera.

En la cintura lleva un cinturón de color blanco con el mismo tipo de enganche en pasador que pudimos ver en la escultura de Don Juan Padilla y en las Sargas del Museo Provincial de Burgos.
Del cinturón sobre el costado derecho tiene una pequeña cartera o escarcela de piel o cuero de color blanco con hebilla dorada.
De la escarcela penden cinco cordones dorados, que terminan en cinco borlas de seda, igualmente de color dorado.
Por debajo del cinturón y de la escarcela sobresale la vaina de una daga o puñal, con la contera dorada,  repitiendo el esquema que pudimos apreciar en las Sargas de Burgos, y que veremos aún en infinidad de cuadros más.
Desde el hombro derecho un tahalí de cuero con  hebilla y remaches dorados cruza el pecho del caballero, de él pende sobre su costado izquierdo una vaina de espada vacía.
El caballero tiene cerca de sí dos espadas desenfundadas, lo cual está en relación con la historia del Milagro de la Virgen del Rosario y el Caballero de Colonia.
Por detrás del caballero podemos ver una espada con guarnición dorada, presentando arriaces curvados y patillas, y con el puño decorado con una tela de color roja. Esta espada parece descansar sobre una rodela en la que también podemos apreciar una manija dorada para asirla y el hueco para la mano.
Mientras que otra espada, desenvainada, descansa sobre la pierna del caballero, igualmente con guarnición dorada, de arriaces curvados y con patillas, ésta espada pertenecería al uno de los pajes que aparece por detrás del caballero.
Nuestro caballero lleva unos borceguíes de piel de color rojo que llegan hasta la rodilla, donde hacen una vuelta; y en su cara externa una apertura con varios cordones anudados, lo cual ayudaría a calzar este tipo de bota.

Los dos pajes:

Tras el segundo caballero aparecen dos hombres, a los que identificaré como pajes de éste, basándome tan sólo en que el artista les ha puesto en un segundo plano y se cubren la cabeza con sendas bonetes, dorado y verde, más sencillos.
El primer paje, lleva jubón, lóriga de cota de malla, una brigantina de color verde y calzas.
Mientras que en el segundo paje sólo podemos apreciar una brigantina de color rojo, con claveteado dorado.

Conclusión:

Ciertamente es un cuadro que se sale de lo habitual por la cantidad de detalles que nos aporta.
El valor de esta pintura radica en que nos permiten ver elementos del vestuario y de la panoplia de los caballeros de finales del XV o muy principio del XVI. En este caso podemos ver a un joven ricamente vestido y a un caballero y sus dos pajes equipados de un modo ligero, pero perfectamente protegidos.
Nos permite además ver en realidad como vestían aquellas prendas, como las ponían o combinaban, así como conocer el colorido de las mismas.
En las próximas entradas iremos viendo como las formas de combinar el vestuario y su panoplia los hombres de armas y caballero de la Edad Media fue siempre variadísima.

 Espero que os haya gustado esta entrada sobre una pintura realmente excepcional.

 Fuentes:



domingo, 1 de diciembre de 2013

Don Juan Padilla, "el doncel de Fresdeval". Un joven caballero en la guerra de Granada.


Hace dos años estuve en Burgos, encontré la ciudad preciosa y muy acogedora, con sus parques y jardines junto al río.
Visité muchos sitios, pero sobre todo me encantó el Museo Provincial, situado en un antiguo palacio.
Entré buscando a Don Juan Padilla, pero encontré mucho más.
 
 
 Don Juan de Padilla, Museo Provincial de Burgos.
Personaje.

Don Juan Padilla había nacido en el año 1470. Su padre era D. Pedro López de Padilla (de la Familia Manrique o Casa de Lara) y su madre Isabel de Pacheco, hija del marqués de Villena (Juan Pacheco); eran Condes de Santa Gadea del Cid y pertenecían a la alta nobleza.
Juan de Padilla entró en la Corte como doncel al servicio de la Reina Isabel la Católica, siguiendo la costumbre en las familias nobles de la época de entrar desde joven al servicio de otro noble de mayor rango o del Rey.

Participó activamente en la última Guerra de Granada, donde falleció en el curso de una acción en la Vega de Granada el 16 de Mayo de 1491.
Era muy apreciado por la Reina, que solía llamarle “el mi loco” por su temeridad; mandando ésta, tras su muerte,  que fuera enterrado en el Monasterio de Fresdeval.
 

La obra. 

Este bello sepulcro fue encargado por su madre y la Reina doña Isabel a Gil de Siloé, que se encontraba en esos momentos trabajando en la Cartuja de Miraflores (Burgos) en los sepulcros de los padres de la Reina Isabel y del Infante Don Alfonso (hermano de la Reina). Está realizado en alabastro a finales del siglo XV (a partir del año 1492 y antes del 1500), y presenta, al igual que otras obras de este escultor, una gran prolijidad en los detalles y en la decoración de las esculturas.
Presenta vinculación estructural y estilística con el del Infante Don Alfonso de la Cartuja de Miraflores.
Estuvo situado en el Real Monasterio de Nuestra Señora de Fresdeval, y hoy día puede contemplarse en el Museo Provincial de Burgos.

Ropaje, armas y armadura.

 
Bonete: En este caso, el representado luce una larga melena muy al estilo de fines del siglo XV y se toca con un peculiar bonete de un estilo más juvenil y desenfadado que los de otras esculturas.
 
 
Sargas del Maestro de Oña, hacia 1500. Museo de Burgos.
 
En el propio Museo de Burgos me encontré con la gran sorpresa para mi de las Sargas del Maestro de Oña, realizadas en una fecha cercana al 1500; y que nos muestran unas indumentarias, a todo color, muy similares a las de nuestro protagonista.
Aquí puede verse el tipo de bonete de esta época, en estos casos algo más sencillo.
 

Ropón: 

En actitud orante, con una rica vestidura cubriendo gran parte del cuerpo, encontramos a Don Juan de Padilla; se trata de un ropón, abierto por delante,  bordado con motivos geométricos y con abundantes perlas engarzadas, tiene las mangas holgadas y abiertas.
Este lujoso ropaje subraya la elevada posición social del personaje.
 
 

Está armado , pues se trata de un caballero y además había muerto en combate.

Brigantina:

Bajo el ropón se aprecia una brigantina, pieza de cuero o de tela, a modo de chaleco sin mangas, chapada interiormente con múltiples laminillas metálicas unidas por remaches, cuyo claveteado aparece externamente adoptando una disposición decorativa.
Esta pieza de defensa se hizo cada vez más frecuente entre los caballeros, y solía ser de vivos colores. Se abrocha por delante mediante varias hebillas y llega hasta la altura de la cadera.
 
                                
                                 Armario de las Reliquias, 1495-1496. Catedral de Burgos.

En esta pintura podemos observar a un soldado vestido con brigantina de color verde, abrochada mediante hebillas por delante y con el claveteado característico que sujeta las láminas metálicas internas, a la vez que ofrece un aspecto decorativo al exterior.
 

Cinturón:

Por encima de la brigantina lleva un cinturón que presenta  un tipo de enganche característico en pasador.
Del cinturón penden unas borlas, aunque el ropón no nos permite ver nada más.
 
Cinturón con enganche tipo pasador.
 
 
Cota de malla festoneada, con borlas de seda por encima. Quijotes acanalados en los muslos y rodillera con navaja haciendo una artística voluta  exterior.
 
 
Aunque no es posible apreciarlo en la escultura, sabemos por las pinturas de esta época que este tipo de cinturón incluía un pequeño bolsito de cuero, también denomiando “escarcela”, y unos cordones con borlas de seda pendientes del mismo, decorativas, que nos retrotraen inmediatamente a los cinturones con escarcela hispano musulmanes, que solían acompañarse además de una daga en orejas en su vaina, como ocurre en el conjunto que se conserva en la Real Armería de Madrid.
 
Sargas del Maestro de Oña, hacia 1500. Museo de Burgos.
Este cuadro nos muestra como era un cinturón de este tipo con su escarcela y los cordones con las borlas de seda en vivos colores.
 
Sargas del Maestro de Oña, hacia 1500. Museo de Burgos.

El complemento de este tipo de cinturón era una daga, que solía ser del tipo denominado "daga en orejas", característica del Reino Nazarí de Granada, pero que había tenido una amplia difusión en los demás reinos peninsulares  y en el ámbito Mediterráneo.
 
Se aprecia de esta manera clara influencia de unas prendas y complementos de vestuario  de origen hispano musulmán en los reinos cristianos.

Lóriga de cota de malla:

Por debajo de la brigantina viste una cota de malla que a nivel de los brazos es de manga corta terminando de manera festoneada , y que alcanza hasta medio muslo con terminación festoneada igualmente.

A nivel del cuello se aprecia bajo la brigantina y la cota de malla los cuellos y parte superior de una camisa.

 Armadura:

Va armado con piezas de una armadura con una bella decoración acanalada a nivel de los brazos, que se continua con unos amplios codales con dos launas de unión y unas amplias navajas artísticamente talladas formando dos volutas hacia dentro.

Presenta igualmente unos quijotes acanalados y unas rodilleras también con amplias navajas formando unas volutas, en ese caso hacia fuera.

Casco y espada

Tras él un paje sostiene su casco y su espada.
 

La espada está realizada a menor tamaño, se caracteriza por tener una manzana abultada, y una empuñadura ensanchada por el centro.

El arriaz es recto pero de corta longitud.

El casco se trata de una celada con visera calada para la visión. Presenta remaches decorativos en la parte inferior del visor así como en la parte de la nuca del mismo. Este tipo de remaches, bolas, semiesferas u otros motivos decorativos fueron muy habituales en cualquier tipo de casco en el último tercio del siglo XV, y podían ser del mismo metal que el casco o estar realizados en bronce para resultar más decorativos.
 

En la parte superior de la calva se representa las garras de un ave, que podía ser el punto de arranque de una cimera, como la de la celada de Felipe el Hermoso que se conserva en la Real Armería del Palacio Real (ver el siguiente enlace: http://www.pinterest.com/pin/470555861035946871/) o para  un penacho decorativo de plumas como el del siguiente cuadro.

 
Armario de las Reliquias, 1495-1496, Catedral de Burgos

En este cuadro se puede observar también cuál sería el aspecto externo de una brigantina.

 Otros elementos del Monumento funerario.

Podría parecer que aquí termina el análisis de la panoplia de este joven caballero, pero si se observa con detenimiento este monumento funerario descubrimos otros interesantes motivos que forman parte del discurso iconográfico del mismo.
 
Don Juan de Padilla, Museo Provincial de Burgos.
 
 La figura del joven noble está sobre la parte superior de la parte del monumento funerario donde reposan los restos del difunto.

En su parte frontal aparecen tres ángeles portando los escudos de su familia que nos informan sobre su noble linaje.
Pero lo más interesante es la presencia de otros dos pajes en las esquinas, uno a cada lado, que portan diversos elementos de la armadura y armas de su señor.  

A la derecha  un joven paje sostiene la parte superior de una armadura, como para que quede constancia del uso que el caballero hacía de la misma.

Está formada por su coraza constituida por un peto y sobrepeto con hebilla al estilo de las armaduras italianas. Se pueden observar también a la derecha las tres muelas donde se engancharía el ristre.
 
 Por debajo de la coraza encontramos la sobrebarriga o faldaje  formada por un total de 6 launas metálicas unidas por remaches en los laterales.

De la penúltima launa penden dos pequeñas escarcelas anteriores, lanceoladas y terminadas en punta, y se observa también una posible escarcela lateral de menor tamaño.

Una estrecha franja de cota de malla asomando por debajo de la launa inferior nos indica que podía estar unida a ésta formando parte integrante de la armadura en este caso y no como prenda independiente bajo la misma. Este añadido de cota de malla se superpondría a la lóriga de cota de malla que vestía el caballero bajo la coraza.

El paje del otro extremo sostiene en su mano derecha una lanza con un penacho decorativo y unas correas, posiblemente del caballo.
 
De su cintura pende una daga en orejas, característica del Reino Nazarí de Granada y que sin duda formaría parte de las armas de este caballero.

Finalmente sostiene con su brazo izquierdo por su correa el gorjal o barbote de su señor, pieza clave para defender la parte inferior de la cara y el cuello. Se trata de un gorjal decorativamente tallado con una cenefa decorativa en su borde inferior y lateral.

Resulta también interesante una pieza de cota de malla rígida que se superpone interiormente en la parte lateral del barbote; ésta cota de malla, posiblemente cosida sobre un cuero endurecido para mantener esta posición, estaría diseñada para dar mayor protección a la zona lateral de la cara.
Éste tipo de bandas estrechas de malla que servían para resguardar los defectos de la armadura, unas veces pendientes del almete, del espaldar, los quijotes, las grebas o el barbote, eran genéricamente denominados: alpartaz.

Aún hay más:

Finalmente en los pináculos del monumento está representado San Jorge y el dragón.

San Jorge va cubierto por una armadura italiana con peto y sobrepeto, unidos por una hebilla y correa central, y la sobrebarriga dispone de cinco launas.
 
 
Lleva, pendiente de un tahalí que le cruza la parte superior del tórax, una adarga que podemos observar tras su hombro y brazo izquierdo.

Este tipo de escudo, de origen magrebí, fue ampliamente utilizado en el Reino de Granada, pero también se convirtió en un elemento defensivo primordial de los jinetes y caballeros cristianos.

Las armas del caballero.

Finalmente resaltar que en este sepulcro de un joven noble castellano quedan reflejadas por una parte la dualidad de armamento y formas de vestir en que los caballeros y hombres de armas del siglo XV, así como los préstamos e influencias que los demás reinos peninsulares tomaron del Reino Nazarí de Granada.

Durante la Guerra de Granada era frecuente que los caballeros que podían costeárselo dispusieran de dos tipos de equipos para guerrear:

1.- Equipo ligero que incluía el uso de la brigantina, más ligera, como protección corporal, así como el uso de arneses especiales para un tipo de monta copiada de los granadinos, llamada “a la jineta”; en la que el caballero lleva las piernas semiflexionadas permitiendo mayor versatilidad en combate. Este equipo se complementaba con el uso de la adarga.


2.- Equipo pesado, para montar “a la brida”, con las piernas completamente estiradas y con armadura completa o de punta en blanco. En este caso, los dos pajes del doncel portan su pectoral de armadura italiano así como  el gorjal y su lanza.

 
- Espero que haya resultado de vuestro interés esta entrada sobre la escultura de este caballero, que no sólo es una bella obra de arte en si misma, sino una fuente increíble de información.