Cuando se explora el pasado
“andalusí” de la Península Ibérica, tendemos a buscar las respuestas en
aquellos lugares en los que la pervivencia islámica se mantuvo durante más
tiempo; y allí indagamos su presencia en palacios, viviendas o fortalezas de
aquella época.
Pero muchas veces la
realidad se nos disfraza, nos espera agazapada en algún lugar inesperado, en
este caso en la magnífica Iglesia gótica de San Salvador en la localidad
navarra de Gallipienzo.
En esta iglesia se
conservaban un conjunto de pinturas murales recogiendo varias escenas de la
vida de Cristo. Se trata de pinturas góticas, unas del siglo XIV y otras del
siglo XV, que actualmente pueden admirarse en el Museo de Navarra, en Pamplona.
Los frescos del siglo XV se
atribuyen al denominado “segundo Maestro de Gallipienzo” y están datados en la
segunda mitad de dicho siglo.
En uno de estos frescos aparece
una crucifixión, en la que siguiendo el esquema habitual se representan
diversos personajes, en este caso San Juan y la Virgen María y un grupo de
soldados a caballo.
(1) Pintura Mural de Gallipienzo, (Museo de Navarra, Pamplona)
Nada parece extraño en esta
pintura salvo que el primero de los soldados, parece un caballero musulmán, por
su turbante.
Pero ¿por qué hay un jinete
musulmán en el fresco?
La respuesta es sencilla,
los artistas del gótico eran de una gran minuciosidad, y solían dibujar en sus
representaciones a los personajes bíblicos, a los santos, y a los personajes
que les acompañan con los ropajes y complementos de la época en que fueron
pintados.
Por esto podemos observar
en toda Europa como los “romanos” suelen ser representados como auténticos
caballeros medievales (de los reinos cristianos) , mientras que a los “hebreos”
los representan con ropajes orientalizantes.
En la Península Ibérica se
daba además la circunstancia de que los artistas no tenían que ir muy lejos
para imaginarse como podrían ser las vestimentas o las armas de tipo “oriental”
con las que pintar a aquellos soldados hebreos; bastaba con mirar al Sur, al
Reino Nazarí de Granada para encontrar los modelos a seguir.
Descripción
del caballero nazarí de Gallipienzo
Lo primero que nos llama la
atención de este jinete es que lleva la cabeza cubierta por un turbante (alhareme); lo cual le
identifica como un personaje “oriental”.
Cubriendo la parte
izquierda del cuerpo porta un escudo, se trata de una “adarga” de forma bilobulada, con dos borlas y una decoración
pintada. Este es el tipo de escudo utilizado por las tropas del Reino Nazarí de
Granada, aunque luego tuvo una amplia difusión en el resto de la Península.
Bajo el escudo sobresale la
vaina de una espada de hoja recta, mientras que con la mano derecha sostiene
una lanza.
El caballero monta “a la
jineta”, con las piernas semiflexionadas, y lleva botas, posiblemente unos “borceguíes”. Este tipo de monta fue
típica del Reino de Granada.
(2)Detalle jinete nazarí segunda mitad siglo XV en las pinturas murales de Gallipienzo
Con ser todos estos datos
interesantes, y suficientes para darnos el perfil de un caballero granadino,
otro detalle me llamó la atención: sus ropajes, que me parecieron de factura “cristiana”,
por lo que consulté a Consuelo Sanz de Bremond
(Opus Incertum
) que me ha contestado lo siguiente:
“El personaje a caballo lleva un sayo
a la moda borgoñona, es decir con pliegues en la falda salvo en los laterales
que carece de pliegues, muy de moda desde 1450 hasta la década de los 70. La
anchura del collar del jubón fue
variable durante el siglo XV aunque durante los años 60 hasta los años 70 se va
ensanchando.”
Conclusiones:
-
Nos encontramos ante la representación de un
jinete nazarí en cuyos ropajes se aprecia la influencia de los reinos
cristianos (se cubre con un sayo y lleva interiormente un jubón); a la vez que
presenta elementos característicos de los caballeros hispano-musulmanes (turbante,
adarga, borceguíes). Sus ropajes y armamento nos permite datarlo entre los años 1450 a 1470.
-
La representación de los elementos del
vestuario así como del armamento presentan un alto nivel de detalle, lo que me
inclina a considerar que el artista conocía bien aquello que estaba pintando.
-
Creo que pinturas como esta nos dan nuevas
pistas sobre el alcance real del trasvase cultural y material que hubo entre el
Reino de Granada y los demás reinos peninsulares; debiendo estar abiertos a la
posibilidad de una mayor diversidad en los ropajes y modas en el Reino de
Granada, independientemente de que pudiera haber unos posibles patrones más
habituales.
Agradecimientos:
A Consuelo San de Bremond
por sus comentarios, siempre certeros y acertados; y por su constante
disponibilidad para enseñar y compartir sus conocimientos.
Para
saber más:
Imágenes:
Las
imágenes han sido obtenidas de:
Gran
Enciclopedia de Navarra: Maestros de Gallipienzo (imágenes:1 y 2)
http://www.enciclopedianavarra.com/galeria-imagenes/voz/8034